Las marcas de clase de la inseguridad ciudadana

Cuando los montevideanos hablamos de inseguridad, los pobres y los jóvenes aparecen como categorías sociales predilectas en la asignación de estigmas. Cuando el miedo urbano se expresa en las “percepciones” de los ciudadanos los sujetos peligrosos tienen generalmente una edad y una clase social bien definida. Aquí se analizan son los mecanismos que se ponen en juego para prescribir las características de los sujetos peligrosos, clasificarlos y fijar un sistema de diferencias en la asignación de los estigmas. Estos discursos permiten visualizar la complejidad de los mecanismos que la fragmentación urbana dispara: las fronteras simbólicas de la convivencia en la ciudad son también productoras de la exclusión y la desigualdad.

Descargue texto completo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *